"Llorare si es necesario, gritare si me lo piden pero por favor no me quiten lo que mas amo"
Hay veces en la vida donde uno tiene que decir chau. Poner fin a algo. Y sí, siempre duele, pero hay veces que duele más. Las veces en las que uno no esta preparado para ese adiós. El día que uno esta seguro de que eso no se va a terminar, que no va a tener que decir chau, o por lo menos no por un tiempo, cuando uno ve ese chau lejano y un día aparece al lado como si nada con la rapidez de un mail, sin previo aviso. Esos son las despedidas que más duelen, porque uno tiene asumido que eso se va a quedar para siempre o por lo menos por un tiempo largo, que cuando tenga que decir chau va a haberse acostumbrado a la idea. Pero no, uno no se hizo la idea, uno esta como si nada acostumbrado a eso que un día, sin previo aviso, desaparece como si nada, dándonos solo una semana para decir chau. Una semana en la que todo va a ser normal y después, chau, hasta nuevo aviso como nos dijeron.
Como nos dijo Agus Panzoni el miércoles se esta re desarmando el grupo, eso podíamos decir ayer, hoy podemos decir que se acabó, que ya no hay más Jóvenes D. Podemos seguir viéndonos, vernos todos los sábados, pero Jóvenes D no existe más.
Chau Río, gracias por hacerme sentir como un pez en el agua por dos años y medio. Chau Jóvenes D. Chau, hasta nuevo aviso, que nos da la esperanza de que el chau pueda ser un hasta pronto. Y me voy con una frase que casi me garantiza un hasta luego "Esperamos que las gestiones para continuar con la actividad de la escuela se den de manera pronta para felicidad de todos.". Los amo. No puedo decir nada más que gracias y esperar un hasta luego.
Para ser un buen payaso mis amigos,
no es cuestión de ponerse una nariz.
Hay que dejar de mirarse el ombligo
y aprender de a poquito a vivir.
Un payaso es un hombre que respira
cada mañana una pizca de verdad
y se mezcla con la gente por la calle
repartiendo pastillitas de azar.
Y no tenemos nada que perder
no tenemos nada que ocultar,
no tenemos nada y sin embargo
tenemos más.
Un payaso tiene miedo a las personas
que lo miran seriamente al pasar,
porque sabe que las cosas seriamente
así están, así están, así están.
Un payaso tiene grandes los zapatos
porque camina el doble sin parar
y tiene una nariz postiza
para respirar por los demás.
Y no tenemos nada que perder
no tenemos nada que ocultar,
no tenemos nada y sin embargo
tenemos más.
Tenemos más.